Películas sobresalientes del cine nacional

Paralelamente en el cine, entre el 2000 y el 2005 se estrenaron comercialmente ocho películas; de las cuales únicamente Crónicas, una coproducción internacional, llega a destacarse; las otras pasan relativamente desapercibidas en el contexto nacional e internacional. En el año 2006, Que tan lejos de Tania Hermida, logró una favorable acogida del público llegando a 220 mil espectadores y varias semanas en cartelera.

El estreno de esta película coincide con otro momento importante del cine nacional, que desde ese entonces cuenta con una Ley de Cine y con el Consejo Nacional de Cinematografía, promotores de la producción cinematográfica en el país.
A más de ello, otros factores como la profesionalización en el sector, la entrada a la era digital, la accesibilidad a la tecnología y un gobierno que en sus primeros años generó seguridad social, económica y política, influyeron en que a partir del 2006 hasta el 2010 se hayan llegado a estrenar dieciséis largometrajes ecuatorianos.
Con ellos, se sumaron un total de veintitrés estrenos en la década, lo cual fue una novedad en el país. En muchas de estas películas se narraba lo que se estaba viviendo en el país, como en Que tan lejos, que retrata cómicamente los constantes paros nacionales que fueron el pan de cada día en Ecuador en aquellos tiempos. La diversidad en el contenido iba desde algunas obras que se remontaban a hechos históricos y que a través del documental, denunciaban los hechos políticos que se habían vivido las décadas pasadas como Alfaro Vive ¡Carajo!, sobre el grupo de izquierda revolucionario perseguido por el gobierno de Febres Cordero.
Sebastián Cordero siguió produciendo y gustando de la mano de la industria internacional; Rabia, en el 2009, no fue la excepción, pese a que la película no llegó a ser taquillera.
Otras expresiones artísticas llegaban al cine como Black Mama, que era totalmente fuera de la común y proponía un cine experimental, muy ecuatoriano al momento de exponer costumbres y retratar personajes. Por otro lado, una nueva generación llegó a la pantalla grande con Los Canallas, obra de los estudiantes que se graduaron de la primera generación de cineastas de INCINE.
En el 2010 se estrenó Prometeo Deportado de Fernando Mieles, cinta que logró el mejor plano secuencia en la historia del cine nacional, gracias a la fotografía de Diego Falconí, cuando la cámara recorre por los cuerpos y pertenencias de los migrantes, mojados y tirados en el suelo, luego de que la seguridad de un aeropuerto los ha reprimido con un fuerte chorro de agua.
 La historia, metafóricamente, atrapa al país en una sala de aeropuerto a la que van llegando ecuatorianos de distintas ciudades y regiones, todos ellos emigrantes, que van a ser deportados.
Entre ellos está Prometeo, un mago con las manos esposadas que dice ser el mejor escapista y prestidigitador de todo el Ecuador. La respuesta del público fue favorable.

Comentarios

Entradas populares